Estos últimos he aprendido a cazar casualidades y guardarlas bajo mis sábanas, salen de paseo a altas horas de la madrugada cuando nadie puede verlas para sentir cada color, cada olor, ¡a veces hasta se dejan fotografíar! y que las mejores promesas son esas que no hay que cumplir porque tú y yo ya no somos de este mundo ¿Para qué seguir buscando si ya te tengo aquí?.
Si te das cuenta todas las promesas del año pasado por esta época han sido cumplidas y si no estarán a punto de cumplirse, al igual que las que nos vamos haciendo día a día, tarde o temprano las vemos hechas realidad. Y es genial recordar el primer día que nos vimos en Madrid y luego estar en Salamanca y pensar, joder, esto es real. Pues sí, por mucho que te pellizques, por muchas caras raras que pongas, sí es real y hay que vivirlo día a día y disfrutar de cada día que pasamos juntos.
ResponderEliminarMuaccckkkkkk!!
PD: ¿Sabes lo único que hay que seguir buscando? Una sonrisa cada mañana