Jamás me había sentido así, siempre he preferido reconocer mis sentimientos cuando ya nada ni nadie puede pararlos. Ese nosequé tan dificil de definir.
Como dos gotas a punto de estrellarse. Solo necesitaba a alguien que me escuchara, que me dijese - venga, no seas tonta, sonríe como antes, pase lo que pase yo voy a estar aquí - y aquí estoy, haciendo planes porque tu estarás ahí. Ver alguna película con la cabeza en tu pecho y escuchar cómo tu tic-tac acelerado y desenfrenado despega de allí, a miles y millones de kilómetros, muchos más que los doscientos sesenta y seis que nos separan cada mañana. Cada día que pasa odio más los kilómetros, porque intentaría cambiar las cosas a tu alrededor. En realidad solo quiero pasar una noche pegada a ti, sonriendo como nunca lo he hecho, contarte secretos y me cuentes lunares hasta que salga el sol. Sin darte cuenta me has enseñado a renunciar a aquello que solo puede traerme lágrimas, lágrimas y más lágrimas. Has recuperado muchísimos domingos oscuros y los has convertido en susurros de ilusiones. Ahora mismo solo tengo ganas increíbles de volar, de observar tus manías, de aprender a valorar lo que tengo, de memorizar cada gesto, que paren el mundo que yo me quedo contigo. Me encanta darme cuenta de que has pasado a formar parte de esa pequeña lista de constantes en mi vida, la más grande de todas.
¿Sabes? Soñar es mucho más fácil cuando te sientes un pedacito de la vida de alguien.
la ultima frase es fantastica.
ResponderEliminarY es que despues de todo, eso somos, un puñado de momentos, momentos compartidos.
Un saludo amigo desde la lejania.
Nunca aprendí a volar. Solo se saltar al vacío
ResponderEliminarTú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
ResponderEliminardistancia... qué gran enemiga de dos corazones que quieren latir uno al lado del otro :(
ResponderEliminarpero todas las distancias son salvables, es lo bueno :D mil besos de tren de alta velocidad, para que te lleven cerca de él.
Escápate de la jaula.. y vuelva.
ResponderEliminarEsto de la distancia me toca muy de cerca. Demasiado.
ResponderEliminarMe ha parecido algo así como la sonrisa de un niño, ver el atardecer en Málaga o el amanecer en Melilla, un suspiro de amor, una lágrima de alegría, un olor a dulce cuando caminas por una calle desierta, el olor a dama de noche por las calles de Graná, la sensación de que estás viva y quieres gritarlo porque un día te sentiste a morir.
ResponderEliminarMe ha parecido un texto precioso y una impresión maravillosa.
Espero que sigas soñando, sigas viviendo y sigas queriendo compartir lo soñado y lo vivido con tu alguien especial.
Un besote enorme!
Muack!
Por cierto, me alegra que sigas mi otro blog Fragmentando Porciones.
ResponderEliminarEuri*