18 jun 2010

Agarra un momento y vívelo.

¿Sabes? El ritmo de tus palabras consigue transportarme a cualquier otro lugar con la única certeza de que al otro lado siempre encuentro tu sonrisa, no importa donde vaya, al final del camino siempre estás tu, para secar mis lágrimas, comerte mi sonrisa y volver a llevarte la poca cordura que me queda. Enciendes la llama y dejas al resto del mundo a oscuras. Me encanta tener algo que me recuerde por qué tengo que sonreír cada mañana, sin venir acompañada de recuerdos con olor a viejo, que me deja suspendida en lo más alto de la locura mientras intentas callarme con un beso. Conquistaremos el mundo juntos, con tus gruñidos y mis manías de niña pequeña, te lo prometo. Solo te pido que no dejes de soñar, que me sorprendas cada mañana y me llenes la vida de besos. A cambio, podemos pasar los días viajando en el tiempo en camas atemporales.


¿Y sabes otra cosa? La vida compartida, sabe mejor.

7 comentarios:

  1. Ayyyyyyyyyyyyyy!!!
    Ahora mismo eres la única persona que consigue sacarme una sonrisa sin querer. Te has colado en mi vida en nada de tiempo y ahora no quiero que salgas. Y no te secaré las lágrimas porque no quiero que llores por nada, solo me comeré tu sonrisa y me la llevaré puesta.
    :D

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  2. Y los sueños compartidos saben a merienda de gofres con chocolate. Pero eso ya lo debes de saber, ¿no? :)

    Encantada de conocerte,
    Salomé

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  3. la vida compartida sabe mejor. una gran verdad. porque uno puede ser feliz, pero nunca lo es tanto como al compartir esa feliceidad con alguien mas.
    de alguna forma, esta antrada me recordo a la mia.
    Un saludo desde la lejania.

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  4. ai... qué bonito. Sabe a caramelos y a chocolate, muchiisimo mejor :)

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  5. En una canción de sevillana que escuché ayer mismo decían:

    'Te pintas los labios del color del caramelo del amor'

    y luego añadía:

    'soy tu confitero del amor'

    ¡Qué me gustan el comer y el amor! los dos son placenteros y te dejan un gustito en la barriga que me encanta jajaja

    Son las dos menos cuarto, casi, estoy enmallá y aun estoy esperando a que nene salga del trabajo. Me acoplo en su oficina a robar un poquito de internés y espero con dulzura que termine con lo suyo para que compartamos lo nuestro como es debido. La felicidad, si no se comparte, no es felicidad.

    Muack!!

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  6. Ala ala ala ala
    A quien pagaste para escribir así?

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