2 jun 2012

2 de junio.

Esta noche huele a ti. Huele a sms veinticuatro horas al día, a sonrisas tontas y a setecientas treinta y una canciones, todas para ti. Suena 'Allí donde solíamos gritar' y no puedo dejar de pensar en ti, no estás, es inevitable que recuerde lo que pasaba hace dos años por mi cabeza, ¿quién me iba a decir a mi que ibas a pasar a formar parte de mi vida? La parte más importante. Te has ido, y no se me ocurre mejor terapia de choque que escuchar 1999 entero, así, sin anestesia ni nada, siempre he estado un poco loca, pero eso ya lo sabes. Ahora todo es diferente, miro a mi alrededor y no puedo dejar de pensar en ti, la camiseta con la que duermes, tus galletas, los botellines vacíos que te bebiste la semana pasada, los post-its que me dejaste en el armario cuando me fui en Semana Santa... Hace dos años no tenía nada, sólo tenía un número de teléfono y unas ganas increíbles de abrazarte y ser feliz a tu lado. Y así me iba a la cama cada noche, pensando si serías real o un sueño, pero si algo tenía claro era que no quería despertarme. Ya ni me acuerdo la de veces que habré escuchado todas estas canciones acurrucada en un rincón de mi cama, leyendo tus sms y pensando porqué yo no podía tener una relación normal y corriente como todo el mundo, poder ir a un bar a tomar algo, ir al cine, no sé, me daba mucha rabia, pero luego lo pensaba detalladamente y me daba cuenta que todas esas parejas aburridas podían ir juntos a un bar o al cine, pero nosotros teníamos algo que ellos no; MAGIA. Desprendíamos magia en cada sms, cada mensaje que nos mandábamos, contenía dosis siderales de magia, capaces de matar monstruos uno por el otro dónde y cuando fuera. Y afortunadamente, es algo que no hemos perdido, ahora, cuando me miras a los ojos, creo que puedo volar, algo dentro de mi empieza a latir muy fuerte, como si quisiera salir disparado y huir lejos, a kilómetros de aquí. Y ya no te digo cuando acercas tus labios a mi cara y me susurras que me quieres. Creo que me podría morir allí mismo, no me hace falta nada más para ser feliz. ¿En eso se resume todo, no? En ser feliz y hacer feliz. Me aportas la estabilidad que necesito y patrocinas mi alegría, y aunque a veces te lo demuestre de una manera muy poco ortodoxa, nunca antes había sido tan feliz. Siento que estoy a punto de vomitar arcoiris, pero todo esto lo escribo con el corazón en la mano. Me acuerdo hace dos años, cuando me dió por escuchar "Por Eso", de Maldita Nerea y tengo que admitir y confesar públicamente que he llorado muchísimo esta canción, porque era inevitable pensar en ti, era justo cuando estabamos ahí ahí, que ni contigo ni sin ti, yo te abombardeaba indirectas cual bombardeo nuclear pero tú no reaccionabas y yo ya no sabía qué más hacer. La canción decía algo así como cuando estoy contigo no tengo ni hambre, ni frío, ni miedo, ni sueño y yo automáticamente pensaba en ti. Es ahora, dos años después, cuando me he fijado que esa canción habla de nosotros dos, es verdad, si estoy a tu lado no me hace falta nada más, te necesito a mi lado hasta para respirar. 
Muchas noches, cuando colgamos el teléfono, cierro los ojos y pienso en la suerte que tengo, viviendo a tu lado día a día, soy incapaz de imaginarme un mundo sin ti, no sé de dónde ha salido toda una vida sin verte, esos ojos preciosos que tienes y esa sonrisa de la que estoy completamente enamorada. Ya sé que tengo un carácter muy fuerte y a veces puedo llegar a desesperarte, lo único que te puedo pedir es paciencia, que tengas mucha paciencia conmigo, porque te quiero muchísimo mas de lo que puedas llegar a imaginar.

1 comentario:

  1. Ya ha pasado un buen rato desde que lo leí la primera vez, las otras dos veces más que lo he leído ha vuelto a ser imposible no llorar. Sería muy difícil expresar todo lo que he sentido al ir leyendo esta cosa tan amorosa. Solo decirte que pase lo que pase voy a seguir a tu lado. Todo el tiempo que quieras :)
    TE AMO

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