4 abr 2012

4 de abril

Hoy, mi abuela me ha revelado la existencia una de las cosas más bonitas que he oído jamás; los días felices. Los días felices, como su propio nombre indica, son días en los que te sientes bien contigo misma y con el mundo que te rodea. Son días en los que aceptas que aunque las cosas no vayan como tú esperas, la solución más inteligente es sonreírle a la vida. Pero lo más importante es que para que estos "días felices" existan, tienen que existir "mierda de días". Estos días son como auténticas montañas rusas, estás en el suelo y de repente te elevan a treinta metros sobre el cielo, o viceversa, pero tarde o temprano, para bien o para mal, esa montaña rusa cambiará su trayecto
 Abróchese el cinturón, ¡que vienen curvas!

1 comentario:

  1. Y me pongo al mando de la montaña rusa y no la dejaré que descienda, siempre llaneando o para arriba, ni un pelín para abajo, ni lo más mínimo. Que luego te mareas y eso no nos gusta. Así que de aquí en adelante ningún día será en descenso siempre tirando hacia las nubes.

    TE QUIERO!!

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