29 mar 2012

29 de marzo

"Jamás me había sentido así, siempre he preferido reconocer mis sentimientos cuando ya nada ni nadie puede pararlos. Ese nosequé tan dificil de definir. Como dos gotas a punto de estrellarse. Solo necesitaba a alguien que me escuchara, que me dijese - venga, no seas tonta, sonríe como antes, pase lo que pase yo voy a estar aquí - y aquí estoy, haciendo planes porque tu estarás ahí. Ver alguna película con la cabeza en tu pecho y escuchar cómo tu tic-tac acelerado y desenfrenado despega de allí, a miles y millones de kilómetros, muchos más que los doscientos sesenta y seis que nos separan cada mañana. Cada día que pasa odio más los kilómetros, porque intentaría cambiar las cosas a tu alrededor. En realidad solo quiero pasar una noche pegada a ti, sonriendo como nunca lo he hecho, contarte secretos y me cuentes lunares hasta que salga el sol. Sin darte cuenta me has enseñado a renunciar a aquello que solo puede traerme lágrimas, lágrimas y más lágrimas. Has recuperado muchísimos domingos oscuros y los has convertido en susurros de ilusiones. Ahora mismo solo tengo ganas increíbles de volar, de observar tus manías, de aprender a valorar lo que tengo, de memorizar cada gesto, que paren el mundo que yo me quedo contigo. Me encanta darme cuenta de que has pasado a formar parte de esa pequeña lista de constantes en mi vida, la más grande de todas. ¿Sabes? Soñar es mucho más fácil cuando te sientes un pedacito de la vida de alguien."

¿Te suena? Ahora mismo todo sigue igual, pero elevado a infinito. Hemos convertido todos los fines de semana en domingos astrománticos, a doscientos sesenta y seis milímetros de tus labios, y ¿sabes qué? todavía no me he acostumbrado a amanecer a tu lado, abrir lentamente los ojos y verte sonriendo como solo tú sabes y que acto seguido me comas a besos es la sensación más maravillosa del mundo. 

1 comentario:

  1. Es un secreto, pero a veces antes de decirnos buenas noches me siento en la cama y al mismo tiempo miro la foto y leo frases sueltas y me viene esa sensación de la primera vez que la leí y a veces se me pone la piel de gallina. Pero, ¿sabes? Me encanta. Es una sensación ya vivida pero nueva a la vez, porque me paro a pensar todo lo que ha pasado desde entonces cuando era una locura y nada estaba decidido, bueno ni decidido ni nada por el estilo, estaba en el aire, ni siquiera cogido con pinzas, y mira ahora, todo esto. Lo hemos construido poco a poco, paso a paso, sí, a veces ha costado mucho, pero ha merecido mucho la pena.

    PD: Mañana cuando despiertes, estaré muy cerca de ti :)

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