Sí, no te has equivocado de blog ni pretendo robarte los derechos de autor, es más, te recompensaré como es debido (...¿un mcflurry de kit-kat te parece bien?) pero aquí tenemos la canción del viernes, otra vez. Supongo que todas las semanas tienen "un algo" por el que merecen ser recordadas, no porque contengan hechos trascendentales para nuestra persona sino por ser momentos únicos e irrepetibles y eso es suficiente como para que pasen a ocupar un diminuto hueco en nuestra memoria.
Esta semana que acaba de terminar, de viernes a viernes, ha sido... importante. Técnicamente no puedes decir que una semana sea más importante que otra, pues según la RAE (mi biblia particular, como buen proyecto de filóloga que soy) una semana es un periodo de siete días consecutivos. Lo que la real academia española sí me permitirá es decir que estos últimos siete días han sido muy... intensos, especiales. No sé como, siempre que intento describir algo mágico "con relativa importancia para mí y para nadie más" empleo la palabra especial, maldita escasez de vocabulario.
La semana no empezó con muy buen pie, eso de mirar hacia la ventana y no ver a Abbey tostándose al sol no me inspiraba demasiado, pero la esperanza es lo ultimo que se pierde, no? Retransmisión desde Rusia un tanto cacosa. Manualidades caseras y regalos intergalácticos. Cenas con sabor a splunge, aunque no tanto como el viernes anterior. Película y media por el precio de dos. Dormir abrazada a él dos días seguidos no tiene precio. Planeando futuras escapadas a la playa. Tartas de oreo. Pequeño susto (y en eso se quedará, en solo un susto). El lunes, después de tres meses de cuatrimestre, fui a todas las horas, sin saltarme ninguna (vamos, levántate, me merezco una reverencia, un aplauso, un aaaalgo!). Día del helado gratis en Ben & Jerry's. Recepción charra a las perfumeras un tanto... frikeante. Salir a correr y que se te vaya de las manos o llevar desde el martes sin ir a clase tampoco tiene precio. Mi primer partido en el estadio (y tiene pinta que no será el último) ¡pero al próximo con vuvucela! Noche "remember total" en La Imprenta y vuelta a casa. Hogar dulce hogar, pero en diez días estoy por allí otra vez, que ya echo de menos a mi ciudad de acogida.
Sí, vale, esto se me ha ido un poco de las manos. Es un testamento que quería ser canción del viernes y no llegó a la altura, eres una ratita de biblioteca insuperable. A simple vista puede parecer una semana normal y corriente, como otra cualquiera, supongo que es el efecto de la primavera. Nos revuelve las hormonas y si las mezclas con amor nos vuelve ciegos, tontos y sordos. ¿Sabes? Todo es absoluta y perfectamente maravilloso cuando estoy a tu lado.
Te echo de menos, Jotah Toblerone.
¡FELICES VACACIONES!
P.D. Los sandwiches de salchichón que a las dos de la mañana nos salvaron la vida pasarán a la historia!!!
Ha sido una semana muy corta, ya desde el martes por la mañana veía el viernes más cerca que nunca y estar diez días sin verte, ojalá que que el tiempo que pasamos juntos se me hiciera tan largo como los días que vamos a estar separados. Me encantaría que los minutos tuvieran sesenta segundos más y disfrutar de ti el doble. A simple vista esta semana ha sido parecida a las otras, pero para nosotros ha sido completamente distinta. Los besos interminables y los abrazos porque sí. Los paseos bajo la luna a la orilla del río. Las miradas y las sonrisas tan cerca de mí que haces que me derrita. Los pringamientos de helado o de natillas de chocolate. Las excusas de cualquier tipo con el objetivo de verte, ya sea en forma de visita exprés y tomar un helado y robarte una hora o ponernos un chandal para estar cerda de dos horas sentados en un banco hablando de cualquier cosa. Que sin decirte nada fueras conmigo al baloncesto y que lo vivieras así, me encantaba tus reacciones. Quería aprovechar cada momento y cada mínimo contacto contigo para que luego mientras me quedara solo o una vez que volvieras a casa pudiera recordar cada roce de tu cuerpo.
ResponderEliminarSabes?? Me encanta ser yo mismo cuando estoy delante de ti. Si tengo que llorar pues lloro y si tengo que cantar pues canto aunque sea a lo loco o al oído. No me importa lo que puedas pensar con cada cosa que hago, y es genial.
Me conoces tan bien que hasta sabías qué canción iba a poner hoy :)
Te echo de menos, pequitas.
GLUP, GLUP
PD: Me conoces tan bien que sabías hasta la canción que iba a poner :)
ResponderEliminara mi aún me queda un montón hasta las vacaciones! arg
ResponderEliminarAmo la energía de este blog
ResponderEliminar♥