Queridos reyes magos:
Este año me he portado muy bien. Supongo que así es como debe empezar toda carta decente a sus majestades. Ya sé que hace muchos años que no os escribo, pero es que no se me ocurría nada que valiera la pena, algo que deseara con tanta fuerza como para recurrir a vuestros poderes mágicos.
Esta historia empezó hace exactamente trescientos sesenta y cinco días, escribiendo un balance del año un tanto catastrófico en alguna conocida red social. Echando la vista atrás, te sorprendes de lo mucho que ha cambiado tu vida y no puedes evitar sonreír.
Ahora llega la parte en la que os bombardeo con miles de bienes materiales y que solo alimentarían mi espíritu consumista, algo totalmente absurdo con los tiempos que corren, pero he llegado a la conclusión de que no quiero nada que se pueda comprar. Quizás una botella de 1999 con las mejores sonrisas para dos y banda ancha de felicidad.
Como sois mágicos, habréis comprobado que conocí a una personita muy especial, tan especial que consigue hacerme sonreír hasta en los días más oscuros, se me encaprichó la tortuga más tierna del mundo, entré en la universidad, he conocido a gente maravillosa, he estado toda la tarde montando y desmontando juguetes con mi primo, me han pringado con roscón y no recordaba haberme reído tanto en mucho tiempo, paso mis días entre calimocho, cachimbas y Shakespeare y soy muy feliz, sin peros o excepciones.
Espero que paséis un año lleno de magia, sin muchos altibajos y que los camellos sigan en forma después de recorrer toda la península ibérica en una noche, en el salón hay turrón y whisky, ¡sírvanse ustedes mismos!
Ya sabéis que yo siempre he sido más de Papa Noel y que no entiendo demasiado de protocolos con sus majestades orientales, así que corto y cambio antes de meter la pata.
Espero que este comentario acompañe tu carta. Quiero añadir que M. es la persona que mejor se ha portado conmigo en este año, así que tenedlo en cuenta. Me ha sacado de un montón de precipicios con una sola sonrisa, sin necesidad de manos. Eso también es magia. Sí, porque magia es verla sonreír, sobre todo recién despierta y con esos ojitos de sueño. Os puedo contar un secreto?? En sus brazos me siento seguro, es como si no me hiciera falta nada más.
ResponderEliminarAsí que sed buenos con ella, que aunque sea un poco despistada y no haya llegado a tiempo con su carta, se merece lo mejor y todo lo que pida. Porque es un amor de chica.
Atentamente: J Toblerone