15 ago 2010

Sesenta y un días después

Hasta hace un rato tenía más o menos claro lo que iba a escribir, pero me he puesto a ello (a lo borrador de móvil) y se han esfumado mis pensamientos como desaparece el tiempo cuando estamos juntos.
Entraste en mi vida como un huracán, la has cambiado por completo y me has cambiado a mí, que es lo más importante. Has invadido mi vida con canciones, con libros, con círculos verdes, con mensajes de todo tipo, pero sobre todo has llenado mi vida de colores y de sonrisas.
Casi nada más aparecer me prometiste una serie de cosas que sonaban a locura, ya fuera transitoria o palabra de boy scout, pasaron un par de meses y las promesas las cumpliste y de sobra, seguías proponiéndome más ilusiones y conseguías hacerlas realidad. Me quitaste los miedos que tenía y además hiciste desaparecer los fantasmas del pasado. Me enseñaste que se puede querer lo que no ves. Eras y eres mi equilibrio necesario y mi tranquilidad. No olvidaré la semana intensa de declaraciones encubiertas y de indirectas bien directas (o eso creía yo) y pensar en ti bajo el agua. Y llegar el fin de semana y tener que decírtelo (aunque fuera de la manera más surrealista) porque creía que iba a explotar con ello dentro. Se convirtió en nuestra locura. Y me encanta que sea así y me encantas TÚ.
Después de medio año y durante ocho días a la semana, ahora sí puedo decir que TODO SE RESUME EN TI Y MAÑANA ME DESPIERTAS.

5 comentarios:

  1. Tengo muchos motivos para no dejar de sonreír, pero el más importante se llama María.

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  2. me encantas tu. creo que ese es el resumen. esa es la idea. eso lo es todo.

    un saludo desde la lejania.

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  3. Me dió un perezoso recuerdos de tu parte en fiestas, a ver si vienes tu también algún año. =)
    Enhorabuena por esos 2 meses

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