Toda historia tiene un principio y esta comienza en una estación de tren a eso de las nueve de la tarde y en el andén siete, en un vagón con destino a tu ciudad. Han pasado cinco minutos desde que has ocupado el asiento 141 y de haber dejado tus regalos en la bandejita cuando una madre con sus dos hijos, una niña y un niño, entran en el vagón. El niño se sienta a tu lado, muy amable te saluda, tú le respondes. Tiene una breve conversación con su hermana sentada delante de él. El chaval te pregunta en qué dirección va el tren y qué paradas hace. Le respondes con dudas sobre la dirección, luego se la confirmas después de haberte equivocado y le dices cada parada. El tren se pone en marcha. Coges uno de los regalos, lo abres y te quedas ensimismado, al buen rato lo cierras y lo hueles, el niño interrumpe su partida con la consola y te mira extrañado, al mismo tiempo que retrocedes muchas horas atrás y te alejas de allí...
La ves aparecer subiendo las escaleras, no sabes si esconderte o saltar a su brazos, haces casi lo segundo. Vuelves a juntar tus labios con los suyos. Os abrazáis. Volvéis a besaros y os volvéis a abrazar. La miras a los ojos y te vuelves a enamorar. Ya no odias el metro, gracias a ella te encanta, compartís besos en vuestro trayecto. La primera vez os despistasteis en un parque, esta vez bajo el subsuelo, puede convertirse en costumbre. Salís al exterior y discutís, casi apostáis, para comprobar que ambos teníais vuestra parte de razón. Vuelves a descubrir su pasión por las fuentes públicas. Ascendéis a la montaña por peldaños retraídos, a ti no te hace falta subir hasta allí arriba, llevas un buen rato en una nube y tu corazón ya no responde a tus señales. Está revolucionado y lo que le queda. Contempláis las vistas desde la altura, pero en seguida os mezcláis con la naturaleza, esta vez con mucha mejor pinta que la vez anterior. Os coméis a besos y mucho más. Puede decirse que vuestros besos son de foto. No os importa que las plumas lleguen hasta vosotros o un perro feo con nombre acabado en -eo os moleste. Te gusta verla sonreír, está feliz. Tu también, estás con ella. Te hace sentir feliz. Muy feliz.
No se puede decir que el sitio donde coméis es el más romántico de la ciudad pero era el que estaba más cerca y no había tiempo que perder. Ella comprobó en persona lo rápido que puedes llegar a comer, le contaste la historia del porqué. Te escucha atenta, no recuerdas que te hayan prestado tanta atención. Haces el amago del primero. Te quedas a medio camino porque no te atreves, además ella tiene una bolsita que puede usar en tu contra, tú serías incapaz de hacer lo mismo con la que te queda.
De nuevo ascendéis la montaña con mucho sufrimiento, al llegar a la cima, os besáis y abrazáis, y algo no os deja separaros. Con dificultades os soltáis y quedará como una anécdota graciosa. Buscáis las sombras de las ramas de los árboles y a punto estáis de acabar en el camino. Niño con nombre de perro feo. Recibes tus sorpresas. Te emocionas y está a punto de haber una excursión de lágrimas por la hierba. Ternura a raudales. Es muy especial. Temblor involuntario. Horas intensas. Ves su cara de felicidad total. Su gran sonrisa. El tiempo vuela y lo odias. Paseáis de la mano por la Gran Vía, vas tan en tu nube que hasta el cartel de una película que no te interesa lo más mínimo te distrae y chocas con una persona. Tomáis helado frente a frente y custodiados por dos señoras entradas en años recién salidas del bingo. Haces el segundo de los intentos y rozas su rodilla. El tiempo llega a su fin. Últimos momentos. No os queréis soltar de la mano. No podéis dejar de besaros, de sentiros, de tocaros. Os decís hasta luego con una sonrisa.
...un sonido te devuelve a la realidad, es un mensaje suyo. Se te pone una sonrisa tontorrona en la cara y te das cuenta que llevas medio camino recorrido y casi sin darte cuenta. Además, sigues estando en una nube y tocando el cielo con la punta de los dedos.
Somos tan pastel...
tan pastel como el color.. como el pastel.. que nos invita a probar bocado.
ResponderEliminargen ial !!!
un saludo desde la lejania.
:)
ResponderEliminarTe podría decir muchas cosas, pero creo que lo sabes TODO. ¿No?
ResponderEliminar:D