19 ago 2010

Dos o tres gotas

No podía evitar sonreír. Las pequeñas gotas de agua se deslizaban suavemente por su rostro, colgando de sus pestañas y pegándole pequeños mechones de pelo a la cara. Hacían largas carreras escurriendo por sus piernas a una velocidad admirable y en la meta le hacían cosquillitas en los dedos de los pies antes de formar parte de los pequeños charcos que había en el suelo. Era una sensación de libertad increíble, no era tocar la felicidad con la punta de los dedos - era mejor aún - pensó mientras giraba sobre sí misma. La vida era eso, pequeños instantes de felicidad absoluta que tratamos de conservar en la mayor integridad posible antes de que se estampen contra el suelo. El sabor de tu canción favorita, fotografiar cielos azules, el olor a lluvia, un beso de buenos días, un rayito de sol en plena tormenta...
Miró al cielo con aire despreocupado, apreciando como una gran masa de nubarrones se aproximaba a ella. Estaba completamente empapada. - Parece que va a llover - comentó casi entre susurros mientras pensaba en qué le diría a su madre cuando la viese entrar así en casa. No pudo evitar sonreír.

7 comentarios:

  1. La lluvia y las sonrisas siempre son una buena mezcla. De ahi solo pueden salir grandes historias

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  2. Se le notaba muy feliz, desprendía mucha felicidad, y a él le encantaba que estuviera así, le encantaba verla sonreír. Si ella estaba así, él era feliz y no dejaría de sonreír durante un buen rato.

    (L)

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  3. supercoooookie!
    tu si que eres una artista que vaya cosas bonitas que escribes
    un besoooo! :)

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  4. yo tampoco he podido evitar sonreir al terminar de leer.. :)

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  5. Que no se rompa nunca la burbuja.

    Un abrazo.

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  6. me gusta porque tambien me doy cuenta de las pequeñas cosas sin sentido que me alegran de vez en cuando :)

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