¿No sería mas sencilla como dice Edith Piaf vivir la vie en rose? En realidad no, nunca le gustó el rosa. Cerró los ojos a tiempo para perder los sentidos e intentar cavilar entre esa extraña mezcla de ilusiones, miedo y globos de colores de sabor agridulce.Apoyó su rostro en el césped, tapándose los ojos con las manos, mordiéndose el corazón con fuerza y dejándose acariciar por aquellas diminutas cosquillas, tendió sus lárgimas al sol, que las haría desaparecer, como por arte de magia. Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio, pero ella venía con banda sonora incluída, aún por concluir. Ella, la misma que horas antes, en clase de filosofía había conseguido dejar a la profesora sin palabras preguntando, muy nietzschiana ella -¿que vale más, mil euros o un beso de esos que te recorren la espina dorsal de cabo a rabo y te llega hasta los dedos de los pies?- (a lo que un borrego ha contestado que él no pagaba mil euros por un beso, y otro ha añadido que él por mil euros se corría en tu espina dorsal), la misma que se autoconvence por las mañanas y pierde los papeles por las noches mientras sus recuerdos suenan a despedida.
Se sentía como en una película de aventuras, rodeada de doce puertas, una llave y medio minuto para ser aplastada por una gran compuerta, pero hay un pequeño matiz, ella no es Harrison Ford, está rodeada de doce mil puertas y ha perdido todas las llaves. Su existencia, como la de otros tantísimos millones de personas, pasaría a desaparecer.
Tenía la impresión -el sentimiento, la sensación- de haber perdido algo valioso. Su magia se apagaba e intentaba esconderse de ella, seguramente tenía miedo de no volver a recuperarse. Sería tan fácil sentirse bien pensando que a cambio de nada somos felices, ¿verdad? pero nadie nos enseña que cada uno lleva encima su propia soledad, pero también unas grandes ganas de olvidar todas las cosas que no necesitamos recordar todas las mañanas y grandes dósis de imaginación para crear universos entre descuidos.
Tenía la impresión -el sentimiento, la sensación- de haber perdido algo valioso. Su magia se apagaba e intentaba esconderse de ella, seguramente tenía miedo de no volver a recuperarse. Sería tan fácil sentirse bien pensando que a cambio de nada somos felices, ¿verdad? pero nadie nos enseña que cada uno lleva encima su propia soledad, pero también unas grandes ganas de olvidar todas las cosas que no necesitamos recordar todas las mañanas y grandes dósis de imaginación para crear universos entre descuidos.
(es... auténticamente descabellado, irónicamente irrechazable, desorbitadamente apetecible, un desastre con patas, sonrisas de elefante, lágrimas de cocodrilo o un baile de madrugada sobre tu tejado, algo como el primer big bang interior, intercalado; ven, que vamos a hacer un pacto yo y tu sonrisa. ¿porqué no?)
jo chiquilla tu y tu supermagia y genialismo no parais eh
ResponderEliminarno pares nunca eh! :)
ResponderEliminarahi lo llevo como siempre y tu que tal?
Obviamente un beso...
ResponderEliminarcon mil euros solamente puedes comprar besos que no pasan de un simple roce...
pero de los que tu hablas, esos besos, son otra cosa totalmente distinta.
Un besito y una sonrisa :D
No es que estés perdiendo la cabeza, lo que dices es verídico, no se, yo al menos me identifico claramente con ello, no es que a veces me levante y piense que alguien se ha comido mi corazón, es que me levanto y pienso que no hay, que hay un témpano, que a veces me creo sensible y detallista y luego me doy cuenta de que por callejones pegando patadas a latas vacías, voy por la vida destrozando muchísimas cosas a mi paso.
ResponderEliminarAl final es instinto ¿no? Ilógico, irracional, totalmente pasional, incomprensible pero cristalino, una sucesión de opuestos, muy a lo Nietzsche.. En la vida nos movemos por puro egocentrismo, por egoísmo, porque yo quiero, quiero, quiero y después vuelvo a querer.
Es como buscar algo, buscar tierra firme pero sentirte como la espuma, cualquier ligero cambio puede acabar contigo.
Buscas el no sabes qué, quién sabe dónde y de mientras vas sonriendo sin darte cuenta a la vida que pasa, tampoco es mal plan, preferiría una corriente electrizante pero habrá que conformarse..
odio los exámenes.
Entre tu actualización y el comentario de Mada, me dejáis por los suelos. Vaya dos. Me estáis volviendo loco!!!
ResponderEliminar¿Quieres sacarme a bailar el día y la noche entera?
excelente escrito.
ResponderEliminary uno siente angustia, se siente mal cuando algo nso falta. y si, algo nos falta. pero grancias a esa angustia y a esa falta es que podemos disfrutar la felicidad mas que nunca y nos atrevemos a aventurarnos a apoyar el rostro en el césped, taparse los ojos con las manos, morderse el corazón con fuerza y dejarse acariciar por aquellas diminutas cosquillas, tender las lárgimas al sol, que las hara desaparecer, como por arte de magia. o elegir la banda sonora con la que queremos venir incluidos.
a algunos la vida les pasa por al lado, y otros corremos tras ella.
yo haria tu misma pregunta en clase pero con un ejemplo similar, que vale mas? mil euros o un euro?. claro, la repsuesta dependera de cada persona y de la historia que se esconde detras de cada euro y el valor que uno le da.
alguien me conto alguna vez ( y concuerdo absolutamente) que podemos decir tambien que se valora mucho mas la ayuda de un euro de una persona que no tiene siquiera para comer, que mil euros donados de alguien porque simpemente le sobran.
un saludo en la lejania.
dios, odio a nietzsche si es asi como se escribe su nombre, si es asi cómo se llama, aaaaaaaaaaaaaah en verdad no me cae mal, pero dios... no tengo ganas de estudiar estoy hasta el mismo c*** de los examenes T_____T tu como vas?
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